Eugenia Prado se interna en el libro “Cierta Femenina Oscuridad” por una diversidad de territorios lingüísticos por los cuales fluyen locamente estéticas signadas por la crisis en las que es posible leer los dilemas, contradicciones y goces en donde se ancla obsesivamente lo femenino.
Escenarios de pasiones, versiones y correcciones de la pasión se erigen buscando centros imposibles de normalizar porque la matriz ya está irremediablemente convulsa por la aguda contaminación psíquica que rige los deseos plurales de su personajes.
Con esta nueva novela, Eugenia Prado insiste en un hacer literario cuya particularidad radica en su brillante y audaz manejo del discurso literario que no se pliega a convenciones sino más bien construye, desde la libertad y el desborde, un imaginario diferido de los modelos, un imaginario explosivo y absolutamente desafiante. […]
El feminismo académico anglo-americano dedicado a la ciencia ficción está desarrollando las habituales tareas feministas, no sin contradicciones: recuperar figuras femeninas olvidadas (tanto autoras como personajes), revisar al alza la reputación de escritoras ya conocidas con vistas a reformar el canon, y escribir una “ginohistoria” del género. Esta ginohistoria, no obstante, suele aparecer o bien como adjunto menor en la historia de la ciencia ficción masculina (lo que Duchamp llama ‘malestream’), o aislada en la crítica feminista. De hecho, y lamento pronunciarme en este sentido, el proyecto separatista feminista académico no sólo distorsiona la genealogía e historia de los géneros que estudia sino que además no ha conseguido interesar a los hombres, a quienes apenas se dirige. […]
La temática de la prostitución fue sumamente recurrente en el discurso político y legislativo de la primera mitad del siglo XX en Chile, principalmente por la explosión demográfica del fenómeno en las ciudades y por el avance incontenible de la sífilis. El mundo literario tampoco se quedó al margen de esta nueva discusión, e hizo un importante aporte por visibilizar, por primera vez en la literatura nacional, las prácticas sociales que se ocultaban detrás de las cifras y la sífilis, todo aquello que no se decía sobre la prostitución la literatura lo pone sobre la mesa, evidenciando la dicotomía entre las prácticas sociales y el discurso legal amparado en las teorías médico higienistas. Una forma de análisis posible de este escenario es el de los imaginarios sociales, reconocer como estos van emergiendo y posicionándose del discurso literario nos permitirá comprender mejor aquellas prácticas sociales tan arraigadas en la sociedad chilena. […]