El feminismo académico anglo-americano dedicado a la ciencia ficción está desarrollando las habituales tareas feministas, no sin contradicciones: recuperar figuras femeninas olvidadas (tanto autoras como personajes), revisar al alza la reputación de escritoras ya conocidas con vistas a reformar el canon, y escribir una “ginohistoria” del género. Esta ginohistoria, no obstante, suele aparecer o bien como adjunto menor en la historia de la ciencia ficción masculina (lo que Duchamp llama ‘malestream’), o aislada en la crítica feminista. De hecho, y lamento pronunciarme en este sentido, el proyecto separatista feminista académico no sólo distorsiona la genealogía e historia de los géneros que estudia sino que además no ha conseguido interesar a los hombres, a quienes apenas se dirige. […]
El siguiente artículo parte de dos hipótesis: 1) en la década de 1970 emergieron, en la Argentina, una serie de narrativas que presentaron “nuevas” formas de la subjetividad y nuevas expresiones de lo político; 2) los estudios literarios y culturales sobre las construcciones homosexuales han mantenido al análisis de las figuraciones lesbianas cercano al lugar de lo impensable/impensado. Este artículo propone leer Monte de Venus (1976), olvidada novela de Reina Roffé, como pieza fundacional de una tradición literaria queer argentina y se ocupa, específicamente, de los modos en que el texto construye a la voz (de la) lesbiana. Sugerirá que Monte de Venus no sólo (in)augura una posibilidad de futuro para la voz (de la) lesbiana sino que sería texto clave al momento de tender lazos hacia otros relatos contemporáneos con el objetivo de trazar una incipiente cartografía pasional lesbiana. […]
La ciencia ficción es una vertiente de la literatura en constante expansión pero aún muy poco conocida, sobre todo entre el público femenino, por el prejuicio de que es un género orientado al lector masculino y tecnófilo. Aquí pretendo rebatir este prejuicio reflexionando sobre el trabajo realizado por las autoras de CF y sobre el impacto del feminismo en el debate académico en torno a la naturaleza misma de la CF, en especial dentro del entorno estadounidense. También analizo de manera comparativa cuatro muestras muy dispares del género de la CF. Se trata de dos libros escritos por mujeres –La mano izquierda de la oscuridad (1969) de la norteamericana Ursula K. Le Guin y La mutació sentimental (2007) de la catalana Carme Torras– y de otros dos libros escritos por hombres pero protagonizados por mujeres: Matter (2008) del escocés Iain M. Banks, y El mecanoscrit del segon origen (1979) del catalán Manuel de Pedrolo. […]