Hoy en día el feminismo se ha posicionado en la palestra y escena pública, en la reflexión cotidiana y en la teoría, en la academia y los movimientos. Este reflote supone también una relectura de las claves y propuestas de izquierda, una resignificación de sus preguntas y apuestas. El presente artículo da cuenta de esa intención a través del recorrido de la propuesta de Julieta Kirkwood en relación al marxismo y, particularmente, de su crítica a una lectura tradicional para la comprensión de las relaciones sociales y de producción. En un segundo momento, se analiza la relación entre el desarrollo teórico feminista y la constitución del movimiento durante la dictadura en Chile, vinculación que propicia una posibilidad de pensamiento crítico. Finalmente, el artículo concluye planteando la necesidad de continuar un proceso de reflexión y elaboración feminista y de izquierda, en constante actualización y en vínculo con el movimiento. […]
Comprendo al feminismo como un movimiento abierto y en curso, tanto teórico como práctico, hacia la emancipación desde el posicionamiento del sujeto denominado “mujer”; un movimiento que afecta y atañe a la sociedad que lo comprende. Creo por ello que es mejor hablar de los feminismos, ya que éstos no pueden comprenderse fuera del contexto en el que emergen: su crítica es siempre relacional y situada. Este ensayo explora la eclosión del “sujeto del feminismo” como parte de esa singularidad e historicidad del movimiento de las mujeres de frente a la crisis contemporánea. La “intencionalidad crítica” que emana desde estos feminismos multisituados es cada vez más una intencionalidad antisistémica frente a la crisis civilizatoria en que la modernidad capitalista nos sitúa. […]
Para identificarse y reconstruir una visión de mundo propia, los movimientos feministas latinoamericanos debieron asumir una genealogía producto de la colonialidad y rebelarse contra ella. La resistencia al genocidio indígena y a la esclavitud, a la violencia sexual de la colonización, a la negación de la propia cultura; así como a la inferiorización de sus capacidades de conocimiento y el mestizaje compulsivo, fueron ejes de reflexión y organización. Asimismo, el feminismo latinoamericano debe reconocerse en una posición subalterna respecto a los feminismos europeos y norteamericanos, pero también al interior del propio pensamiento latinoamericano, que sistemáticamente desconoció e invisibilizó las epistemologías del feminismo y sus aportes a la teoría crítica. El presente artículo se propone aportar a la reconstrucción de los ejes que han sido centrales para el feminismo de la región, así como desarrollar las herramientas teóricas que intentan abordar los procesos de subalternidad de las mujeres y expresiones de género no dominantes a nivel geopolítico, económico, social y de género, más allá del relato eurocéntrico dominante. Dada la situación en que nos encontramos los pueblos latinoamericanos, ser parte de la recuperación y elaboración de teorías feministas latinoamericanas y decoloniales que piensen la región, se torna una tarea política y científica urgente. […]