Notas: Este documento es una versión resumida de los resultados de la investigación realizada bajo el auspicio y el apoyo de la UNESCO, División Derechos Humanos y de la Paz, y de la cual FLACSO ha publicado un primer volumen: “Ser política en Chile: las feministas y los partidos”, Documento de trabajo N°43, Marzo, 1982
El presente trabajo tiene como finalidad dar evidencia del desajuste entre la idea de humanidad y el habitarse mujer, localizando esta incomodidad en lo conflictual que subyace a la discusión respecto del aborto. El emplazamiento teórico responderá a un marco de discusión entre intersticios biopolíticos, feminismos y teoría jurídica, que pretenden dar cuenta de una cierta idea de excepcionalidad que acontece en el cuerpo de las mujeres al momento de discutir la relación entre aborto, vida y derechos. Pensando la noción de excepcionalidad como garante que conllevará a replantearse la idea de lo “humano”, o más puntualmente, la pregunta por lo que subyace a la idea de “humanidad”, donde el punto focal será la discusión en torno al aborto. […]
Vedado estaba para la mujer chilena franquear el umbral sagrado del augusto templo de la ciencia. La ley se oponía a ello cerrándole el paso que conducía a las aulas oficiales en las diversas gradaciones de la enseñanza secundaria y superior. La preocupación social que alguien con epíteto duro, pero indudablemente justo tildaría de añejo, se lo prohibía amenazándola con el duro ceño de su solemne encono y hasta con el cruel dictado de la reprobación condenatoria…”. Con estas palabras, que reflejan los sentimientos y actitudes de la sociedad de la época, se graduaba la primera mujer chilena que recibía el título de médica, en enero de 1887, en la Universidad de Chile. Eloísa Díaz fue la primera mujer que obtuvo grados académicos y un título profesional universitario en Chile y Latinoamérica. Ella encabeza el grupo de seis médicas tituladas en el país en el siglo XIX, cuando las puertas de la Universidad se abrieron para las mujeres, luego que en 1877 se dictara el Decreto Amunátegui, que en lo esencial estableció: “las mujeres deben ser admitidas a rendir exámenes para obtener títulos profesionales, con tal que se sometan, para ello, a las mismas disposiciones a que están sujetos los hombres”. El objetivo de este artículo es contribuir a visibilizar la presencia y aporte de las mujeres en la medicina en Chile, desde sus comienzos hasta nuestros días. La ausencia de mujeres en esta área ha sido una manifestación más de la discriminación general contra la mujer en la sociedad chilena y si bien hoy su presencia es importante, y pese a todo lo avanzado, persisten brechas de género que dificultan su acceso a ciertas especialidades, así como a cargos directivos y de liderazgo. […]
Leer teoría crítica-política feminista resulta un goce así como cuando leo un texto bello literario que alguna mujer creadora ha puesto en mis manos. Cuando las feministas nos dejamos tomar por las elaboraciones críticas o literarias de otras mujeres, algo profundo se transforma en nosotras y no sabemos hasta dónde podemos llegar. Afirmar positivamente lo que digo, en este lugar en el que nos encontramos hoy, es un acto ético-político. No siempre se dan las condiciones para hacerlo; habitualmente estamos obligadas a medirnos y ser más correctas en nuestras expresiones de contento o dicha respecto de lo artístico, ético- estético e intelectual-político. Esto ocurre porque nos medimos con la vara patriarcal que nos retiene y estrecha. Me desmediré hoy. Deseo con todo mi cuerpo sano y enfermo “devolver lo activo al activismo” (Braidotti, 2009, 87) como si fuera una intensidad que me permitiera distintos tonos vocales. Eso es. Busco una polifonía sinuosa. […]