Cada mujer responde a la crisis que trae a su vida el cáncer de mama a partir de un esquema general, que es el diseño de quién ella es y cómo ha sido vivida su vida. El tapiz de su existencia diaria es el campo de entrenamiento para manejar las crisis. Algunas mujeres tapan los sentimientos dolorosos que rodean a la mastectomía con una manta de “hacer lo habitual”, manteniendo así esos sentimientos cubiertos por siempre, pero expresados en otro lado. Para algunas mujeres, en un valiente esfuerzo para no ser vistas como meras víctimas, esto implica insistir en que no existen tales sentimientos, y que no ha pasado nada. Para algunas mujeres implica el minucioso estudio de la guerrera, de otra arma más: un arma no deseada pero útil.
Soy una mujer post-mastectomía que cree que nuestros sentimientos necesitan voz para ser reconocidos, respetados, y útiles. […]
El presente artículo invita a reflexionar sobre las características epistemológicas en las que se ha ido desarrollando la teoría y práctica feminista desde la emergencia de los estudios de género en la región latinoamericana durante las últimas décadas. Retomando los planteamientos de Yuderkys Espinosa, Ochy Curiel y Francesca Gargallo, sobre la adscripción discursiva del feminismo local a los discursos hegemónicos y normativos del norte geopolítico europeo y norteamericano, se pretenderá generar una discusión que permita identificar de qué manera el feminismo o los feminismos de la región, han elaborado o no una articulación epistemológica común en base a los rasgos identitarios de nuestra región, en donde las temáticas latentes y presentes en cuanto a opresión de raza, clase, orientación sexual y de género, estén siendo significadas y puestas en tensión por estos discursos y prácticas feministas contemporáneos situados en el sur. […]
A punto de cumplirse 19 años de la Resolución 1325 sobre Mujeres, Paz y Seguridad, aprobada por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, resulta ineludible ampliar la mirada tradicional que nos ha sido legada contra el militarismo y la guerra–incluso desde los movimientos feministas–y poner el foco en aquellas violencias fuera de con- textos bélicos cuyos efectos sobre la población civil son igual de devastadores a corto, medio y largo plazo.
Un caso paradigmático de dichos contextos de violencia no considerados como bélicos por el derecho internacional común, de las “guerras no libradas formalmente entre Estados”, en palabras de la antropóloga Rita Laura Segato , lo encontramos en México, un país donde según el Índice de Paz, en 2018 la tasa de homicidios aumentó un 14% superando las 27 muertes por cada 100.000 personas (el 69,4% de dichos ho- micidios fueron cometidos con un arma de fuego) y donde a día de hoy se cometen 10 feminicidios al día, según los datos recogidos por el Mapa de Feminicidios en México creado en 2016 por la geofísica María Salguero. En contextos de alta violencia, el índice de feminicidios, de violencia sexual y de violencias machistas, en general, aumenta de forma exponencial. […]