Es labor de la postpornografía hacer que sexualidades otras y formas nuevas de follar salten al panorama público y, por tanto, político; su discurso crítico revisa la historia del porno desde el post-feminismo y las luchas homosexuales para ganar un espacio de representación y consumo de la sexualidad y permitir la visibilización de lo otro, antes ausente en la pornografía. El postporno, comprendido como representación propia del movimiento queer, alberga en su centro dinámicas de empoderamiento, en estrecha relación con estrategias de apropiación; es toma de poder en si mismo, pero también representación de apropiaciones posibles y creador por tanto de realidades disidentes del discurso normativo. El empoderamiento se juega tanto en el exterior como en el interior del postporno, siendo a la vez agente y documento de apropiaciones.
Indagando en el interior de la narración postpornográfica descubrimos elementos que actúan apropiaciones de poder; la propia historia del postporno habla de la puesta en juego de estrategias de empoderamiento. Identificando estos elementos como actantes, se muestra atractiva la búsqueda de un modelo que permita sondar los mecanismos de empoderamiento jugados dentro de las narraciones postpornográficas; por ello, veremos de qué manera la semiótica se acerca a la propuesta contracultural de este asalto al poder en el porno. […]
Editore(s): Rolando Álvarez, Ana Gálvez, Manuel Loyola Título: Mujeres y política en Chile. Siglos XIX y XX Tipo de documento: Libro Temas: Activismo y movimientos sociales, Familia, Feminismos, Género, Maternidades, Mujeres, Trabajo sexual Descargar o […]
La posición sexual analizada por Jacques Lacan en su Seminario XX (1973) muestra la estructura de la heterosexualidad normativa: un orden binario de los cuerpos sexuados que asumen dos modos excluyentes de la sexualidad. Esta economía sexual se cifra en la ecuación tener/ser el falo. Frente a esta ética corporal lacaniana, el pensamiento feminista ha planteado otras posiciones sexuales. Propongo analizar el feminismo radical de Monique Wittig, interpretando su El cuerpo lesbiano (1973) como un modo crítico de ser el falo lacaniano, y examinar la crítica de Judith Butler con su falo lesbiano (Cuerpos que importan, de 1993). Butler rompe la lógica binaria excluyente, abriendo la posibilidad a un cuerpo sexuado de ser y tener el falo al mismo tiempo. Por último, analizaré la propuesta de los dildos que Beatriz Preciado plantea en su Manifiesto contra-sexual (2002). […]