Desde finales de la década de los setenta un número significativo de travestis brasileñas llega a Europa, inicialmente a Francia, para insertarse en el mercado del sexo local. El flujo de travestis entre Brasil y Europa se mantiene hasta nuestros días, a pesar que los territorios “conquistados” y las modalidades del trabajo sexual hayan sido reconfigurados. Sin embargo, poco se sabe sobre ellas. Se las considera como “hombres” que generalmente ingresan al territorio europeo para dedicarse a la prostitución. También es habitual que se las identifique como “gays travestidos”, destacando precisamente que es la sexualidad –homosexual- la que definirá sus identidades al mismo tiempo que –de forma anecdótica- se transvisten. Activistas y ONG ?s más comprometidas con las identidades de género y la sexualidad las nombrarán como ‘transgéneros’, ‘trans’ o ‘transexuales’, invisibilizando muchas veces la particularidad de las travestilidades. En definitiva, las confusiones y el desconocimiento que envuelven a las identidades travestis son muy frecuentes y están arraigadas, sobre todo, en una larga tradición sexológica y médica. […]
En este artículo se analiza la transexualidad y la intersexualidad como dos fenómenos que desafían las concepciones dimórficas de la anatomía corporal, así como las concepciones binarias del sexo y del género. En este desafío de la norma cultural y médica, los sujetos transexuales e intersexuales construyen un lugar de resistencia, proponiendo, en un movimiento de autodesignación, la concepción de un nuevo sujeto transgenérico. Por último, se reseñan algunas cuestiones éticas vinculadas a los tratamientos médicos de la asignación de sexo a los intersexuales y a la reasignación de los transexuales, relativas a la autonomía y dignidad de estos sujetos transgenéricos […]
El eje de este trabajo aborda la representación de algunos cuerpos travestidos y desestabilizadores en la literatura latinoamericana a partir de los años 90: es decir, la articulación de estos cuerpos y ficciones como dispositivo de producción de sentidos y representaciones políticas, sociales, culturales y discursivas, como por ejemplo en las novelas, Salón de belleza (Mario Bellatin), Sirena Selena vestida de pena (Mayra Santos Febres), El rey de la Habana (Pedro Juan Gutiérrez) o Tengo miedo torero (Pedro Lemebel), entre otras. […]