Cita sugerida (APA): Luongo, G., Yáñez, S. y Gil, S. (2019). Ambivalencias, certezas, singularidades y construcciones colectivas. Una experiencia maternal-no maternal desde los feminismos del Sur. Boletín GEC, (23), 184-197.
Claudia Rodríguez comparte su vida, cotidianeidad y preguntas con la perra Marilyn, que se vuelve un poco loca cuando sale de paseo y que tiene un nombre de escándalo que es, al mismo tiempo, una fiesta y una apuesta por la provocación. Marilyn en la boca travesti no es cualquier nombre, marca una línea de fuga y un giro queer que se apropia de una de las imágenes ícono del siglo XX, volviéndola algo distinto. Si Norma Jeane Mortenson se hizo un nombre propio bautizándose a sí misma como Marilyn Monroe, al tiempo que dejaba de ser trabajadora de una fábrica para convertirse primero en modelo pin-up y luego en figura indiscutible de la historia del cine y la cultura pop, Claudia Rodríguez retoma ese gesto, lo tuerce y lo vuelve orgullo, eligiendo el mismo nombre para su compañera canina. […]
La traducción como gesto poético y político de volver disponible una voz con las manos lingüísticas de otrxs, siempre se cose des- de una trama afectiva y (con)textual que provoca y convoca ese deseo de invitar a una conversación a esa lengua que nos resulta excitante. A veces, el acto de traducción comienza con la imposibilidad de la lectura, otras, con un pulso por escuchar un modo de decir que sigue inventando el pensamiento, y también, por la urgencia de compartir esa tercera materia con la que entra en contacto el aprendizaje que no opone ignorar a saber. Dar cuenta de los márgenes paratextuales que cosen la traducción como resonancia políglota es reconocer un hacer colectivo, desde quien llega a ese texto, quien lo quiere hacer disponible, quien lo traduce, quien lo corrige, quien lo pone a circular… una política de intervención que vuelve accesible un pensamiento, no por una cuestión de moda (bajo el imperativo neoliberal de innovación: ¡ahora hay que leer esto! o siguiendo el ordenamiento de las palabras como claves de las mediciones académicas: ¡esto tiene valor en el mercado del conocimiento!) sino como apenas rasguño en los debates actuales que nos interesan y nos involucran. Por eso queremos nombrar la conspiración de ese gesto con el que hacerse compañía con otras lenguas que fogoneen nuestro arte de prestar atención. […]
En 1982 se publicó en el Estado español el libro Nuestros cuerpos, nuestras vidas, traducción de Our Bodies, Ourselves (obos), un proyecto cuyo historial de elaboración y ediciones múltiples atravesó los años setenta en los Estados Unidos de América. Esta traducción fue la culminación, en España, de un tráfico discursivo que empezó a finales de la década de los setenta. Ese intenso ruido discursivo fue, en gran medida, producido gracias al proyecto obos, que una de las traductoras del libro conocía bien por su implicación en la primera traducción al español para Estados Unidos y que emprendió con ella un viaje transnacional entre ee.uu. y España. A partir de fuentes textuales de la época, que exponen la naturaleza fragmentaria, discontinua y parcial de la traducción, reflexiono en este artículo sobre las razones por las cuales este trasfondo proactivo de la traducción de obos merece atención. Este arroja luz no solo sobre aspectos singulares de un movimiento creativo de saberes subalternos, que se opuso a los discursos expertos de la medicina, sino también sobre la emergencia de un nuevo sujeto, autorrepresentado política y discursivamente, las mujeres, que desafió colectivamente la representación hegemónica tradicional de la mujer […]