Las fracturas generadas por la actual transformación geopolítica constituye nuevas clases de servidumbre de género que cristalizan con violencia en determinadas corporeidades; unas servidumbres que interpelan las lecturas feministas de la realidad y que demandan de renovados tejidos y texturas feministas para actuar y analizar frente a estas configuraciones. Bajo el trasfondo de las recientes perspectivas interseccionales y post-coloniales, este texto explora las experiencias, dificultades y posibilidades de articulación entre posiciones de sujeto marcadas y producidas dentro del actual contexto post-colonial. A partir de producciones narrativas con colectivos de mujeres migradas, autóctonas y/o feministas, se identifican los actuales y potenciales puntos de articulación y tensión entre sus prácticas y proyectos de acción política; narraciones que ofrecen escenarios de articulaciones posibles que permiten un desplazamiento de fronteras y ejes de diferenciación entre posiciones marcadas geopolíticamente a nivel global y subjetivadas localmente por discursos post-coloniales. […]
Comprendo al feminismo como un movimiento abierto y en curso, tanto teórico como práctico, hacia la emancipación desde el posicionamiento del sujeto denominado “mujer”; un movimiento que afecta y atañe a la sociedad que lo comprende. Creo por ello que es mejor hablar de los feminismos, ya que éstos no pueden comprenderse fuera del contexto en el que emergen: su crítica es siempre relacional y situada. Este ensayo explora la eclosión del “sujeto del feminismo” como parte de esa singularidad e historicidad del movimiento de las mujeres de frente a la crisis contemporánea. La “intencionalidad crítica” que emana desde estos feminismos multisituados es cada vez más una intencionalidad antisistémica frente a la crisis civilizatoria en que la modernidad capitalista nos sitúa. […]
En Chile el derecho al aborto existe. Según el tamaño del bolsillo de cada quien.
Cada mujer podrá o no tener acceso a este derecho en relación al dinero con que cuenta. Entonces las más ricas se irán fuera del país y llegarán “repuestas” después de una semana.
Otras harán el esfuerzo para pagar una intervención quirúrgica con un valor superior a los mil dólares. Muchas buscarán ilegalmente el Misotrol con una falsa receta para la gastritis o en el mercado negro, e interrumpirán en sus casas con el susto mediante. Y quienes carezcan de recursos y herramientas acudirán al consejo de la amiga, la hierba ancestral, la caída por la escalera o hasta mover muebles pesados, a ver si “la regla por fin baja”.
En un país como Chile, que además de patriarcal es capitalista, no existen ciudadanos ni ciudadanas. No existen seres humanos con derechos y libertades. Los derechos son ?como todas las cosas? otro bien de consumo que podemos adquirir o no según nuestro potencial económico […]