El impulso colectivo feminista de ayer y de hoy. Somos tiempo y espacio en estas derivas sinuosas. Escritura memoriosa que atesoro del evento que nos unió el 2013 para la marcha por el aborto libre, seguro y gratuito que nos convocó: una pasión, un ardor político feminista radical. En un entorno heterogéneo, fuerte en posicionamientos políticos feministas radicales y muy disímiles. El año 2013 yo tenía 57 años, mujer mayor, madura, y el impulso luchón radical en colectivo todavía era un sostén precioso. Con aciertos y desaciertos porque siempre es así, con sinuosidades y urgencias, con algo de megalomanía, tan distante de la cita de Gabriela Mistral que amo hoy en su tono zen y que me sostiene como feminista vieja hoy. Un tono minimalista, más ancho y paciente, comprensivo y compasivo de las humanas feministas vulnerables que somos, que intentamos llegar a ser. […]
Las fracturas generadas por la actual transformación geopolítica constituye nuevas clases de servidumbre de género que cristalizan con violencia en determinadas corporeidades; unas servidumbres que interpelan las lecturas feministas de la realidad y que demandan de renovados tejidos y texturas feministas para actuar y analizar frente a estas configuraciones. Bajo el trasfondo de las recientes perspectivas interseccionales y post-coloniales, este texto explora las experiencias, dificultades y posibilidades de articulación entre posiciones de sujeto marcadas y producidas dentro del actual contexto post-colonial. A partir de producciones narrativas con colectivos de mujeres migradas, autóctonas y/o feministas, se identifican los actuales y potenciales puntos de articulación y tensión entre sus prácticas y proyectos de acción política; narraciones que ofrecen escenarios de articulaciones posibles que permiten un desplazamiento de fronteras y ejes de diferenciación entre posiciones marcadas geopolíticamente a nivel global y subjetivadas localmente por discursos post-coloniales. […]